33 huariques de Lima y Callao
Su personalidad inquieta y su instinto reporteril han hecho de Eduardo un “huariquero” consumado, pues su avidez por disfrutar lo nuevo hacen que se mueva por los más impensados lugares, que cruce a cuatro ruedas o a dos, media ciudad y a veces más para complacer a sus sentidos y a su curiosidad.





