Los eunucos inmortales, relata las experiencias de un peruano en Beijing durante los días de la revuelta estudiantil que culminó con la masacre de la plaza Tianánmen en junio de 1989. Es posible que esta sea leída como testimonio cuanto como ficción. La novela juega con ese malentendido entre la realidad y la ficción, y sus mejores momentos son precisamente aquellos en los que ambos planos se superponen en una atmósfera de ensueño






