Es la historia de un burro muy especial llamado Platero por el color de su pelo. El autor, Juan Ramón Jiménez, convierte a Platero en el compañero y amigo con el que comparte vivencias y sentimientos.
En la obra el autor nos enseña su alma y, a la vez, nos da una magnífica lección sobre la moral y los comportamientos de los hombres.
La obra no fue escrita especialmente para niños, pero se ha hecho particularmente presente en el repertorio de lecturas infantiles por su trasparencia y la sencillez de su lenguaje. La obra parece un diario de recuerdos y costumbres de Moguer, pueblo donde nació el poeta.






